NO SOY UNA PERSONA NORMAL

SOY UNA PERSONA NORMAL O NO

Me ha pasado que en dos días consecutivos dos personas totalmente distintas me han dicho ¿Es que no hay personas normales?

Uno de ellos me dijo que era consciente de su necesidad de encontrar personas normales, estaba hablando conmigo y claro, eso hizo que reflexionara… Yo no soy normal según su punto de vista, puesto que no me veía mientras hablaba. Parecía evidente ¿no?

Al día siguiente una amiga mientras manteníamos una conversación telefónica, me preguntó ¿Es que no hay personas normales?, otra vez vino la misma reflexión… En esta ocasión tampoco soy normal según su punto de vista.

Luego he ido preguntando a personas que conozco sobre lo que era para ellos “ser una persona normal”.

La conclusión después de esta pequeña encuesta es sencilla, en general, para cada uno, los “normales” son los que coinciden con su forma de ver la vida.

Yo tengo mi propia forma de ver las cosas, mis realidades no tienen porqué coincidir con las de otras personas, unas veces sí y otras no, en momentos diversos estoy de acuerdo y en otros momentos no lo estoy.

Pienso que nadie ve las cosas siempre, exactamente como otro, porque si viéramos las cosas como otros podríamos llegar a ser “otro”.

Me declaro ANORMAL:
- Me gusta escuchar a las personas cuando hablan.
- Me encanta acompañar a las personas en sus deseos de descubrimiento y cambios.
- Me manifiesto enamorada de los animales.
- Unas veces quiero estar sola y otras quiero compañía humana.
- Quiero a las personas en general.
- Me alejo de quien intuyo que puede lastimarme.
- Cometo errores todos los días.
- Tengo esperanza en el género humano.
- Siento desesperanza ante el género humano.
- Disfruto del sol, de la sombra, de la lluvia e incluso del viento.
- Juego a coger conchas en la playa y si me apetece tirarlas dentro del mar.
- Me apasiona quedarme minutos y minutos mirando una mariposa posada en una flor, escuchar un pájaro cantar y moverse las hojas de un árbol.
- Cometo errores en cada momento, unas veces aprendo de ellos y otras no.

Por lo tanto, deduzco que no soy una persona normal.

Lo más importante para mí, no es si soy o no soy normal.

Lo más importante es ser yo, aceptarme como soy.

No me pongo etiquetas, no me importa si me las ponen y sobre todo aprendo continuamente para NO ponérselas a otras personas.

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