LA DIVERSIDAD ES ENRIQUECEDORA

LA DIVERSIDAD NOS ENRIQUECE

Perdemos muchas cosas cuando discriminamos a las personas por ser lo que son, las diversidades nos enriquecen como personas y como sociedad, cada uno tenemos nuestros filtros para ver la realidad, cuando nos damos la oportunidad de ver desde diversos filtros aprendemos y comprendemos mejor.
Esta es una historia real que ocurrió hace unas semanas.
Un día iba en el tren, en una estación se subió un hombre que se sentó frente a mi.
Me miró, le di los buenos días. Inmediatamente respondió y de forma educada pidió permiso para sentarse en el asiento contiguo al mío.
Esto es habitual que lo hagan las personas mayores para ir de cara al sentido del tren y no marearse, por lo tanto no me resultó raro.
Sin embargo este señor quería simplemente mantener una conversación durante el rato que duraba el trayecto.
Comenzó presentándose, después poco a poco hizo un relato sucinto de su vida adulta que dejaba entrever la lucha diaria de un trabajador manual, quizá obrero en la construcción, una persona trabajadora y con un reflejo claro de soledad en su discurso y en su rostro.
Cuál es mi sorpresa cuando se queda callado mirándome y dice con toda sencillez, “tienes los ojos muy tristes, te pasa algo, ¿estás bien?”.
Es impactante y emocionante que un perfecto desconocido se quede mirando, vea tristeza y pregunte si estás bien.
Es de una gran generosidad que una persona con sentimiento de soledad declarado se pare a observar y pregunte por el estado de otra que no conoce.
Esta persona tenía una disminución psíquica, era una persona funcional para trabajar y relacionarse. Si hubiese sido más joven seguramente tendría algún grado de invalidez reconocida.
Lo que oficialmente se llama disminución psíquica, con grados de invalidez establecidos más o menos, es simplemente diversidad funcional, porque cada uno somos diferentes y necesitamos distintos tiempos para pensar, reaccionar, sentir, etc.
Todos funcionamos de una forma diferente, ninguna persona es exactamente igual a otra.
Podemos aprender de lo que nos rodea, es una oportunidad para ver más realidades que me encanta disfrutar.

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PROTEGER A LOS AMIGOS

LECCIÓN DE SOLIDARIDAD, PROTECCIÓN Y AMOR DESINTERESADO

Los animales con los que convivo me dado una lección de solidaridad, protección y amor desinteresado.
Se han colocado en círculo, con sus cabezas hacia el exterior, para proteger a uno de sus compañeros lesionados.
Blas, uno de nuestros compañeros en el trabajo de coaching con galgos, se ha dañado una pata debido a su cadera rota y mal soldada.
Esto ocurre de vez en cuando porque es feliz y olvida su vieja lesión, por ello corre, salta y brinca como el ser más sano del universo.
Cuando se hace daño viene gritando a tres patas buscándome.
Llega, se gira y coloca su lomo dolorido hacia mis manos.
Comienzo a darle un masaje suave hasta que encuentro su tendón o zona de lastimada y poco a poco alivia su dolor. Entonces, se gira y me roza con su morro mientras le brillan los ojos.
Eso es lo que habitualmente pasa.
Hoy, mi corazón ha rebrincado de alegría y orgullo ajeno por la actitud de sus “hermanos”.
Al oír sus gritos de dolor todos han ido hacia él corriendo y le han acompañado hasta que nos hemos reunido.
Ha sido entonces cuando se han colocado los cuatro haciendo un círculo de protección a nuestro alrededor mirando hacia fuera, hasta que Blas se ha recuperado y ha vuelto a andar.
Durante un rato y hasta que han comprobado que se había recuperado le han acompañado por el prado en un semicírculo abierto.
Impresiona vivir una experiencia tan desinteresada, generosidad sólo por amor sin esperar ningún beneficio
Esta situación que he vivido me ha hecho reflexionar sobre nuestro comportamiento humano.
Qué seriamos capaces de hacer si dejáramos que el amor y el respeto hacia nosotros, las personas, la naturaleza, el mundo dirigiera nuestras vidas?

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Bienvenido !!

En este blog no encontrarás recetas mágicas para ser feliz, no tendrás recomendaciones, ni instrucciones. No es esa su función.

Este blog ha sido creado como espacio de reflexión, pensamientos que surgen después de leer un artículo, un libro, una noticia,.., vivir una experiencia, un sentimiento o una emoción.

Escribo como una forma de expresión personal. Desde el respeto hacia mí y hacia todo lo demás.

Si lo que lees aviva tu instinto, tu autoconocimiento o te abre a nuevas posibilidades, me alegraré. En caso de que no resuene dentro de ti, también estará bien.

En todos los casos agradezco el tiempo dedicado a su lectura.

SOLEDAD

SOLEDAD ACOMPAÑADA

Hay días que parecen ni empezar ni acabar.
Hay días que no apetece ser.
Hay días en que no sientes que te conozcas.
Pareces una sombra de ti.
Ni siquiera tu sombra te recuerda a quien creías conocer.
Hay días en que, por mucho que luzca el sol en el exterior, tu interior lo sientes sombrío, azul oscuro, gris azulado.
Hay días que por mucho que abras las ventanas sigue oliendo a casa cerrada con humedades y goteras.
Incluso esos días son buenos.
Sirven para aprender. Es una oportunidad más que esta vida nos ofrece.
Asimilar que esos días llegan, existen, pasan y vienen otros días de luz.
Practicar a mirarte en el espejo y ver lo que eres de verdad.
Te miras y ves, no adviertes esa sombra física que se vislumbra, sino a ti, el verdadero tú, ese que sabe sobreponerse, que es fuerte para superar las montañas del camino y sensible para no pisar una flor.
Ese TÚ que está lleno de esperanza, de vida, de amor.
La vida la construimos según vamos nadando en sus aguas, unas veces dulce, salada, con tierra, con hierbas, traslúcida, quieta o embravecida, corriendo rápida o haraganeando en remansos.
Mientras nadas o flotas, unos días son sombra y otros son luz, lo importante es que todos los días, los protagonistas somos nosotros, con sonrisas o con lágrimas siempre NOSOTROS.

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Botón de luz

Al anochecer solemos hacer algo tan sencillo como dar una llave y conseguimos que nuestras casas y nuestras ciudades se iluminen. Sería bonito cuando sentimos que la oscuridad está en nuestro interior, poder tener a mano un botoncito igual e iluminarnos.

Podemos hacerlo, tenemos ese poder interior, aunque a veces lo tenemos tapado para que su acceso sea complicado. He limpiado ese acceso y soy feliz por ello. Yo soy luz, es una afirmación que si bien puede parecer compleja, es una forma de reconocer que tengo derecho a ser como soy. Eso significa respetarme. Para ello examino las llamadas socialmente “virtudes” y “defectos”. Las reconozco y comienzo a aceptarlas. Entonces es cuando desenmascaro que esas “virtudes y defectos” no son tales, son aprendidas, nos las han enseñado para movernos según las reglas sociales existentes.

Ser consciente de este hecho me lleva a declarar que las reglas sociales limitan mi ser. Decido borrarlas poco a poco, según veo que aparecen, no lucho conmigo misma, simplemente utilizo el borrador.

¡Gran descubrimiento!

Al borrar lo enseñado, aparecen los valores con los que me siento bien, con los que soy feliz. Esos valores con los que me visto y se ajustan como piel propia, porque son mi propia piel interior. Miro el mundo con otros ojos, con ojos de niña inocente, niña amada, lo huelo con la frescura de las mañanas de primavera en el campo, siento su dulzura al acariciar los pétalos de las flores recién abiertas. Al aplicar estos valores sigo asombrándome de lo que esto significa para mí. Forjan el amor y consiguen que sea mi médula y este núcleo se va expandiendo hacia el amor a mí misma, el amor hacia los demás, el amor a la naturaleza, a los animales, el amor ampliado hacia el interior y el exterior.

El amor dilatado me lleva al respeto por todo y por todos. Respetando me siento bien, respetando entiendo mejor a los demás, respetándome soy consciente que puedo decidir sin menoscabo hacia los demás. Decido realizar o no acciones, decido con el corazón y con la razón, escucho a mi cuerpo. Establezco vivir desde el amor y a partir de ahí el mundo anda, el tiempo se mueve y yo adopto el ritmo que marca mi melodía interna. Por todo ello, si anochece en algún momento, voy al Botón de Luz. Lo utilizo sin tener que buscarlo, sin depender de una energía exterior que puede interrumpirse.

A ese Botón lo llamo Amor.

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